Vanguardias artísticas arquitectónicas en el Periodo de entreguerras: bauhaus, la arquitectura fascista y la comunista

Durante el periodo de entreguerras y gracias a varios arquitectos visionarios que decidieron romper con las tradicionales formas de construir edificios y que recogieron los avances tecnológicos de la Escuela de Chicago y las experimentaciones de las vanguardias para cambiar la forma de diseñar e incluso habitar los nuevos espacios para siempre. Esta nueva corriente arquitectónica recibe varios nombres: Racionalismo, Arquitectura Racionalista, Movimiento Moderno e incluso Estilo Internacional, y de entre sus precursores cabe destacar a Le Corbusier, Mies van der Rohe y el fundador de la Bauhaus, Walter Gropius. 


Le Corbusier, Unidad de habitación, Marsella Le Corbusier, Unidad de habitación, Marsella Imagen de ManfredBrückels en Wikipedia. Licencia CC 

Entre sus premisas, materializadas en la sede de la Bauhaus en Dessau que vas a conocer en el siguiente epígrafe, estaban: 

  • Abandono de la tradición arquitectónica y de cualquier reminiscencia a ningún estilo anterior. 
  • Predominio de la función sobre la forma y la estética. 
  • Los edificios se diseñan teniendo en cuenta su funcionalidad y la gente que los usará. Si algo es funcional, es por tanto bello estéticamente. 
  • Estructura interna de los edificios creando un esqueleto resistente de acero sobre cimientos de hormigón armado. Los muros por tanto ya no son muros de carga y se pueden abrir enormes ventanales de vidrio. 
  • Uso exclusivo de materiales nuevos como el acero, el hormigón armado y el vidrio. 
  • Se comienzan a utilizar elementos prefabricados que van encajando unos con otros. 
  • Simplicidad exterior, volúmenes sencillos basados en el cubo y el prisma rectangular, en ocasiones se deja a la vista la estructura interna de los edificios o se recubren con ladrillo. 
  • Eliminación de las fachadas principales. Ahora todos los planos de los edificios tienen la misma importancia, y al tratarse de muros sin carga sustentante, se abren enormes ventanales que dejan ver el interior de los mismos. 
  • Se busca en muchas ocasiones la integración del edificio en el entrono en el que se ubica. 


W. Gropius, bloque de apartamentos en Berlín . Imagen de ManfredBrückels en Wikipedia. Licencia CC 

Mies van der Rohe, Casa Farnsworth, USA Imagen de tinyfroglet en Wikipedia. Licencia CC 

A lo largo de las décadas de 1920 y 1930 cada país adoptará estos principios constructivos y los adaptará a su realidad política y socioeconómica, pero observaremos claras similitudes en obras realizadas tanto en la Alemania de la posguerra como en la Italia fascista o en la Rusia comunista. 

La Bauhaus 

Logotipo de la Bauhaus. Imagen en Wikipedia de Dominio público 

La Bauhaus es quizá el fenómeno cultural más importante de todo el siglo XX, que revolucionó la plástica, el diseño, la arquitectura y en general, la forma de vivir del ser humano desde el periodo de entreguerras hasta la actualidad. 

Hija de su tiempo y en especial de las vanguardias de comienzos del siglo XX, la Bauhaus o Casa de la construcción se fundó en 1919 por Walter Gropius en Weimar, Alemania, al fundirse en una sola las academias de artes plásticas, artesanía y la tecnología, es decir, las bellas artes y las de artes y oficios. Tuvo una intensa pero corta vida, pues fue clausurada por los nazis en 1933. El Partido Nazi veía la escuela como un bastión de ideas "no conformes". 

En su manifiesto fundacional se pueden leer los siguientes objetivos: … La recuperación de los métodos artesanales en la actividad constructiva, elevar la potencia artesana al mismo nivel que las Bellas Artes e intentar comercializar los productos que, integrados en la producción industrial, se convertirían en objetos de consumo asequibles para el gran público. 

Fue la primera escuela de diseño, arte, artesanía y arquitectura del mundo, y sin duda, el más importante foco artístico de la primera mitad del siglo XX. Pero fue mucho más que todo eso: fue el mayor intento de cambiar la sociedad a partir del arte, comenzando por reformar la propia enseñanza del arte, de unificar todas las disciplinas artísticas eliminado la rancia distinción entre las bellas artes y las artes menores, de apostar por una formación integrante del alumnado, de crear objetos útiles que dieran respuesta a las necesidades de la sociedad del momento, de crear una verdadera fraternización entre las clases sociales y de evolucionar a la estancada mentalidad burguesa … y muchas más cosas. Si hoy puedes estudiar un bachillerato de artes, si puedes comprar una estantería por módulos barata y de calidad, si estás leyendo esto con una tipografía clara y legible, es gracias a la Bauhaus. 

En palabras del propio Gropius: Arquitectos, escultores, pintores, ... debemos regresar al trabajo manual ... Establezcamos, por lo tanto, una nueva cofradía de artesanos, libres de esa arrogancia que divide a las clases sociales y que busca erigir una barrera infranqueable entre los artesanos y los artistas


Casa de los maestros de la Bauhaus Imagen de Harald en Wikipedia. Licencia GNU 

Herbert Bayer, Tipografía Universal creada para la Bauhaus en 1925 Imagen en Wikipedia. Licencia CC 

En su corta vida la Bauhaus tuvo tres sedes: de 1919 a 1925 en Weimar; de 1925 a 1932 en Dessau, y finalmente, un último año en Berlín, donde se clausuró en 1933. Sus tres directores fueron Gropius, Hannes Meyer y Mies van der Rohe, y la lista de artistas imprescindibles que pasaron por sus aulas es interminable, entre los que caben destacar a figuras clave como Kandinsky, Klee, Theo van Doesburg, Moholy-Nagy, Josef Albers, Oskar Schelemmer … 

Entre sus características más destacadas cabe citar las siguientes:

  • Interdisciplinariedad: La Bauhaus buscaba integrar diferentes disciplinas artísticas y técnicas. Las divisiones tradicionales entre arte y artesanía se desdibujaban, y se fomentaba la colaboración entre artistas, arquitectos y artesanos. 
  • Funcionalidad: El enfoque de la Bauhaus estaba en la funcionalidad y la utilidad de los objetos y edificios. Se buscaba la simplicidad, la eficiencia y la eliminación de la ornamentación innecesaria. 
  • Apuesta por la "Form follows function" (La forma sigue a la función): Este principio, que se atribuye en gran medida al arquitecto Louis Sullivan, fue adoptado por la Bauhaus. Significa que la forma de un objeto debería estar determinada por su función y propósito, destacando la importancia de la funcionalidad sobre la estética superficial. 
  • Uso de nuevos materiales y tecnologías: La Bauhaus abrazó la tecnología y la industrialización, incorporando nuevos materiales y métodos de producción en sus creaciones.

Tras la Segunda Guerra Mundial, casi todos los miembros de la Bauhaus se instalaron en Estados Unidos y aunque ya no formaron un grupo tan unido ni compacto, se ha llegado a hablar de una Segunda Bauhaus. 


Edificio principal de la Bauhaus Imagen de Cethegus en Wikimedia. Licencia GNU 

Las características de los productos marca Bauhaus y en especial de su arquitectura son los mismos principios del Racionalismo implantado por Adolf Loos y por la Escuela de Chicago: 

  • La simplicidad de las formas, lógica constructiva, volúmenes elementales, estructuras vistas y primacía de la función sobre la ornamentación. 
  • La nueva estética que aúna la función y la forma. Si algo es sencillo, útil y está bien diseñado, es bello. 
  • Materiales típicos de su época: acero, cemento y vidrio. Grandes ventanales que dejan ver la estructura interna de los edificios. 
  • Construcciones a base de módulos que encajan unos con otros producidos industrialmente. 
  • Eliminación de la decoración superflua e innecesaria, e incluso de una fachada principal en los edificios. Para los profesores de la Bauhaus, los adornos tratan de camuflar un producto mal diseñado y peor acabado. 
  • Integración de los edificios con el entorno, en especial con la naturaleza que los rodea. 

Curiosidad: El lugar del planeta con mayor número de edificios estilo Bauhaus no está en Alemania, ni tan siquiera den Europa, sino en Israel: Tel Aviv es la ciudad de la arquitectura Bauhaus por excelencia, y es que tras el cierre de la escuela en 1933 y el auge del nazismo, muchos arquitectos de la escuela huyeron a Israel, y en concreto en Tel Aviv construyeron más de mil quinientos ejemplos de arquitectura racionalista. Desde 2003 la Ciudad Blanca de Tel Aviv es Patrimonio de la Humanidad. 

El edificio de la sede de la Bauhaus, construido por Gropius entre 1925 y 1926 en Dessau es el mejor ejemplo de la arquitectura de esta escuela, verdadero manifiesto en tres dimensiones de sus postulados y que marcará el devenir de la arquitectura de todo el siglo. En un solo edificio se aúnan arquitectura, arte y técnica con un solo propósito: la funcionalidad. 

Walter Gropius . Imagen en Wikipedia. Dominio público.

En palabras de Gropius: la forma sigue a la función. Otra característica fundamental de la arquitectura Bauhaus es la implantación definitiva del muro cortina, es decir, muros independientes de la estructura que no tienen función sustentante por lo que son ligeros, normalmente realizados en acero y vidrio mediante la repetición de módulos prefabricados. Estos muros cortina constituyen las fachadas de los edificios, y gracias al vidrio se produce una nueva interrelación entre el interior y el exterior. 

Las fachadas Bauhaus responden a las necesidades de los interiores: grandes ventanales aseguran la buena iluminación de las aulas y los talleres, mientras que las ventanas más pequeñas se destinan a los dormitorios. Y es que el edificio construido en 1926 en Dassau, plantea un edificio de planta libre (siguiendo los conceptos de Le Corbusier, pero de un modo aún más abierto y adaptado a las necesidades) y cuyos volúmenes interiores se pueden apreciar desde el exterior gracias a los grandes ventanales del perímetro del edificio. A pesar de su deseo de respetar la funcionalidad de cada edificio, Gropius no abandona un gusto estético íntimamente relacionado con el arte de su tiempo. En este caso, la sede de la Bauhaus tiene un aspecto básicamente cubista, gracias precisamente a esa apertura al exterior de los espacios interiores con los ventanales. De esto modo, Gropius lograba un juego de espacios y de volúmenes muy íntimamente relacionados con la obra pictórica de Picasso, Gris o Braque.  

Walter Gropius. Imagen de la Bauhaus en Dessau (Alemania) Imagen de Cethegus en Wikimedia. Licencia GNU 

Los interiores son espacios abiertos y diáfanos, y el arquitecto diseña todos los elementos del edificio, desde la planta y la estructura hasta las mesas de trabajo y los radiadores, que quedan a la vista, ensalzando los elementos industriales utilizados. 

Interior de la Bauhaus  Interior de la Bauhaus Imagen de raumzeitgeist en Flickr. Licencia CC 

Muro cortina con módulos de vidrio Imagen de Olaf en Flickr. Licencia CC 

La otra gran influencia para toda la arquitectura del periodo de entreguerras y que los países comunistas adaptaron para la construcción de los enormes bloques de viviendas tan característicos de estas zonas fue la urbanización conocida como Colonia Weissenhof en Stuttgart, Alemania. 

Otro gran proyecto de Gropius fue la fábrica Fagus, terminada en 1925 y en el que la pureza de formas es aún mayor que en el edificio de la Bauhaus. El edificio corresponde también a los esquemas básicos de Gropius, basados en la idea de que debe mostrar la forma exacta, sin enmascaramientos, la secuenciación de formas iguales, de modo que la unidad de forma y de color debían constituir la base de la creación arquitectónica. 

Fábrica Fagus en Alfeld. Alemania. Walter Gropius. Imagen de Edmund Lill en Wikipedia. Lic. CC 

Con un marcado sello Bauhaus, el proyecto estuvo encabezado por Mies van der Rohe, que con motivo de la celebración de la exposición de la vivienda de 1927, reunió a los arquitectos más avanzados de la época, entre los que estaban Walter Gropius, Le Corbusier, Hans Scharoun, Peter Behrens y Josef Frank. 

Juntos levantaron treinta y tres viviendas y bloques de apartamentos ocupando una ladera escalonada a las afueras de Stuttgart. 

Tras la Segunda Guerra Mundial tan solo once de ellas sobrevivieron a los bombardeos que cayeron sobre el conjunto, pues se tachó de urbanización bolchevique y comunista. 

Casa diseñada por Le Corbusier  Bloque de pisos Casa diseñada por Le Corbusier Imagen de Tyke en Wikipedia. Licencia GNU 



Vista aérea de la Colonia Weissenhof Imagen de V. Mueller y M. Losberger en Wikimedia.Licencia GNU 

Bloque de pisos Imagen de H. Link en Flikcr. Licencia CC 

Las viviendas de la Colonia Weissenhof reflejaron a la perfección el propósito de sus arquitectos: el de mostrar al mundo una nueva forma de construir y de vivir, con nuevos materiales como el cemento armado, el acero y el vidrio que crean módulos prefabricados económicos, fáciles de transportar y de montar. Algunas de estas viviendas se construyeron íntegramente con elementos prefabricados. Todas las casas buscaban un mayor confort de sus habitantes, menores costes de producción y una mayor eficiencia energética. Por todo ello se crearon casas bien orientadas al sureste para aprovechar el sol y el calor, grandes ventanas que favorezcan la ventilación, reducción de los pasillos y vestíbulos, armarios empotrados y muebles abatibles… la Nueva Arquitectura por fin se había consolidado. 

A modo de resumen señalar que la Bauhaus nace en 1919 en Alemania al fundir Walter Gropius, un arquitecto y diseñador, las escuelas de bellas artes y artes oficios, y se convirtió en la primera escuela integral de diseño, arte y arquitectura del mundo. 

Los pintores vanguardistas más importantes de la época fueron profesores de la Bauhaus, como Vassily Kandinsky y Paul Klee, László Moholy-Nagy - un pintor, fotógrafo y diseñador húngaro que contribuyó al desarrollo de la tipografía y exploró la relación entre la luz y el espacio- , Marcel Breuer , - un arquitecto y diseñador de muebles que desarrolló innovadores diseños de mobiliario tubular de acero en la Bauhaus, o Mies van der Rohe- también arquitecto que dirigió la Bauhaus durante sus últimos años en Berlín y defensor de la idea de que "Menos es más" y por su enfoque minimalista y elegante, todos ellos promulgaron la funcionalidad sobre cualquier otro aspecto de los productos. 

Rasgos distintivos defendidos por la Bauhaus será la simplicidad, módulos prefabricados, materiales actuales como el vidrio, cemento y metal, muros cortina en las fachadas y la integración del edificio en el entorno son el legado de esta maravillosa escuela de arte. 

El legado de la Bauhaus es un testimonio de su impacto duradero en la forma en que concebimos y practicamos el diseño y las artes visuales en la actualidad. Su enfoque innovador y progresista ha dejado una marca indeleble en la historia del arte y el diseño del siglo XX.

Algunos de los aspectos más destacados de su legado incluyen: 

  • Enfoque Interdisciplinario: La Bauhaus promovió la idea de que las artes y las disciplinas creativas deberían colaborar de manera interdisciplinaria. Esta filosofía ha influido en la forma en que se aborda el diseño y la educación artística en la actualidad. 
  • Fusión de Arte y Técnica: La escuela abogó por la fusión de la creatividad artística con la tecnología y la producción industrial. Esta conexión entre arte y técnica ha influido en la forma en que se concibe y crea el diseño contemporáneo. 
  • Énfasis en la Funcionalidad y la Utilidad: La Bauhaus abogó por la simplicidad y la funcionalidad en el diseño. Este enfoque ha dejado una marca duradera en la arquitectura y el diseño de productos, donde la funcionalidad y la forma siguen siendo consideraciones clave. 
  • Estilo Moderno y Minimalista: La estética moderna y minimalista asociada con la Bauhaus sigue siendo una referencia en la arquitectura y el diseño contemporáneos. El énfasis en líneas limpias, formas geométricas simples y la ausencia de ornamentación innecesaria es muy característica. 
  • Desarrollo de Mobiliario Moderno: Varios diseñadores y arquitectos asociados con la Bauhaus, como Marcel Breuer y Ludwig Mies van der Rohe, crearon piezas icónicas de mobiliario moderno. Sus diseños influyeron en la evolución del mobiliario contemporáneo. 
  • Enseñanza Experimental: La Bauhaus transformó la educación artística al introducir métodos de enseñanza experimentales y prácticos. Este enfoque pedagógico ha influido en la forma en que se enseña el diseño y las artes en instituciones educativas de todo el mundo. 
  • Difusión Internacional: A pesar de su cierre en 1933, la influencia de la Bauhaus se extendió internacionalmente a través de la emigración de muchos de sus miembros. Muchos de los profesores y estudiantes de la Bauhaus se trasladaron a otros países, llevando consigo las ideas y principios de la escuela. 

La arquitectura fascista 

Por arquitectura fascista italiana se entiende la arquitectura que se realizó en Italia durante los años de la dictadura fascista de Benito Mussolini. Tiene como antecedentes a la arquitectura futurista  con Antonio Sant´Elia como precursor de la nueva arquitectura italiana. 

Sant'Elia, proyecto de edificio Imagen en Wikimedia de Dominio público

En su Manifiesto de la Arquitectura Futurista, Sant´Elia ya anticipa muchas de las ideas de Le Corbusier y Gropius. Aún hoy llaman poderosamente la atención sus ideas y proyectos, por sus ideas tan novedosas y esa estética tan de película de ciencia ficción. 

Unos años más tarde, en 1926, una serie de arquitectos conocidos como el Grupo 7 retoma las ideas de Sant´Elia y las funde con las modernas tesis del Racionalismo. Entre estos arquitectos cabe destacar a figuras como Giuseppe Terragni,el fundador del grupo, Luigi Figini o Aldaberto Libera, todos en mayor o menor medida simpatizantes de Mussolini y cercanos al fascismo. Abogan por una ruptura con las formas tradicionales, y reivindicar las formas puras, sencillas y eliminando toda decoración exterior. La localidad de Como, al norte de Italia, se convirtió en el epicentro de esta nueva arquitectura fascista, y la Casa del Fascio, de Terragni, en su obra cumbre. 

A este grupo le seguirá un segundo grupo denominado MIAR, Movimiento Italiano de Arquitectura Racionalista, formado en 1930 y que albergará entre sus filas a más de cincuenta arquitectos, algunos más apegados a la tradición, como Marcelo Piacentini, y otros más defensores de la nueva arquitectura, como el ya citado G. Terragni. 

Hay que decir que tanto Mussolini como el resto de dictadores europeos se decantaban más por una nueva arquitectura, sí, pero sin olvidar las grandes fachadas recubiertas de esculturas monumentales al servicio de sus ideas grandilocuentes y que les sirviera de propaganda ideológica de sus doctrinas. 

De todo esto tomaron buena nota algunos de los arquitectos más cercanos a Mussolini, como fueron Piacentini y Guisepe Pagano, quienes se encargaron de diseñar la obra más representativa de la arquitectura fascista: el EUR. 


Piacentini, Cines Odeón de Florencia Imagen de Sailko en Wikipedia. Licencia GNU 

Terragni, Casa del Fascio, Como Imagen de K. Weise en Wikipedia de Dominio público 

El proyecto más importante de la arquitectura fascista será la construcción de los edificios para albergar la Exposición Universal de Roma, conocida como EUR, que se iba a celebrar en 1942, pero que la II Guerra Mundial truncó. 

En 1935 el gobernador de Roma, Guiseppe Bottai, le propone a Mussolini la realización de una gran exposición universal que celebre los veinte años de gobierno fascista y a la vez promueva la imagen de la nueva Italia nacionalista y orgullosa. Hacia 1938 ya se habían construido los edificios más significativos de todo el conjunto: el Palacio de Oficinas de Gaetano Minnucci, el Palacio de Congresos de Aldabelto Libera, y el fastuoso Palacio de la Civilización Italiana, de Giovanni Guerrini entre otros, la pieza clave de la propaganda fascista. 


Pier Luigi Nervi, Museo de la Civilización Romana, EUR Imagen de J. P. Dalbéra en Wikipedia. Licencia CC 

Plaza Marconi, EUR Imagen de Blackcat en Wikimedia. Licencia CC 

Palacio de la Civilización Italiana Imagen de rigiovanni68 en Wikimedia. Licencia CC 


El Palacio de la Civilización Italiana se trata de un descomunal cubo de sesenta metros de lado recubierto de mármol travertino con cuatro fachadas idénticas en donde sobresalen los más de doscientos arcos de medio punto que simbolizan las construcciones romanas clásicas en una suerte de reinterpretación del Coliseo. Pero la guerra y la inminente derrota de Italia en el conflicto paralizaron el proyecto. La exposición nunca se llegó a realizar y tras la contienda se proyectó la demolición total del conjunto para olvidar ese triste episodio de la historia reciente italiana. 

En la década de 1950 se plantea una recalificación del conjunto como distrito financiero, y los edificios se transforman en oficinas, residencias y sede de los juegos olímpicos de 1960. La EUR ha servido de plató de numerosas películas y spots publicitarios, y ha quedado como huella imborrable del pasado más reciente y cruel de nuestra historia. 

Importante: La arquitectura fascista tiene sus orígenes en la previa arquitectura futurista, siendo Sant'Elia su máximo exponente. Los arquitectos agrupados bajo los nombres Grupo 7 y MIAR estuvieron trabajando para Mussolini, cuya obra cumbre es el conjunto de edificios proyectados para le Exposición Universal de Roma que se iba a celebrar en 1942. Destacan los arquitectos Terrani, Piacentini, Aldabera y Guerrini. 

La arquitectura comunista 

Durante las primeras décadas del siglo XX Rusia vive su periodo histórico más convulso, pues acaba de forma violenta con la monarquía absolutista de los zares e instaura un nuevo orden social y económico que transformará para siempre no solo al país más extenso del mundo sino a buena parte de Europa: el Comunismo. 

Tras su implantación en 1917, el Comunismo se enfrenta a la necesidad de transformar un país eminentemente agrario con una población analfabeta en una potencia industrial, y para ello debe crear escuelas, medios de transporte, fábricas y viviendas dignas. 

La respuesta cultural a todo este movimiento de modernización del nuevo estado soviético fue el Constructivismo, movimiento de vanguardia típicamente ruso influenciado en su origen por el Cubismo, la Abstracción y el Futurismo. 

A grandes rasgos, el Constructivismo tiene muchos paralelismos con el Racionalismo arquitectónico y la Bauhaus alemana: eliminación de la ornamentación, líneas rectas y formas sencillas, importancia de la industria, la mecánica y la técnica, y por supuesto, funcionalidad. Su rasgo más distintivo será que la obra de arte sea una construcción más, que se construya y sirva para la gente. El punto de partida de la arquitectura comunista lo encontramos en el proyecto de Vladimir Tatlin para el Monumento a la Tercera Internacional Comunista de San Petersburgo en 1919, conocida como la Torre Tatlin. 

Maqueta de la Torre Tatlin, 1919 Imagen en Wikipedia de Dominio púiblico 

Se trata de una torre de 400 metros de altura con una estructura en espiral realizada en hierro y acero y con una inclinación similar al del eje de la Tierra. En el interior de la torre se alojan cuatro grandes estructuras de vidrio con las formas de un cubo, una pirámide, un cilindro y una semiesfera, que rotarían a diferentes velocidades. La torre alojaría además de la sede del partido comunista, viviendas, oficinas y restaurantes. Ya solo contemplar la maqueta de este proyecto produce un gran asombro. 

La otra figura clave del Constructivismo es el pintor El Lissitzky, quien además de ilustrar las ideas constructivistas con su carteles y diseños gráficos, ideó grandes estructuras urbanas realizadas en cemento, acero y cristal. 



El Lissitzky, fotomontaje de 1925 Imagen en Wikipedia de Dominio público 

La arquitectura comunista realizada durante el periodo de entreguerras se conoce como Clasicismo Comunista o Arquitectura Estalinista, y comprende los años de mandato de Stalin al frente de la Unión Soviética, entre 1933 y 1955. 

Durante estos años se acometen en Moscú grandes obras de remodelación urbanística y colosales edificios que pretendían ensalzar los logros conseguidos por el comunismo. Se trata pues de una arquitectura propagandística al servicio del estado para transmitir al pueblo que el comunismo funcionaba y era bueno para los ciudadanos. Es curiosa la historia: aquellos revolucionarios que acabaron con el régimen totalitario de los zares y que se burlaban de su pomposa arquitectura neoclásica que convirtió a la ciudad de San Petersburgo en la Venecia del Norte, fueron los mismos que apenas quince años después construyen edificios aun más colosales y costosos en la nueva Moscú. 

La arquitectura comunista tiene como características principales la monumentalidad, volúmenes rectangulares simples, la mezcla de estilos renacentistas, góticos y neoclásicos en una nueva interpretación siguiendo los modelos americanos y racionalistas de la Bauhaus, y la decoración a base de símbolos comunistas que continúa la estética art déco. Para la estructura de estos enormes edificios se usan el acero, bloques prefabricados de hormigón y paredes de mampostería a base de ladrillo. Las ventanas son algo más pequeñas que las de la nueva arquitectura americana, lo que deja más espacio a la decoración a base de estuco, pórticos rectangulares sujetados por columnas y balcones principales profusamente decorados. 


Torre Shújov Imagen de M. Fedorov en Wikipedia. Licencia GNU 


Maqueta en 3D del Palacio de los Soviets Imagen de IIya IIusenko en Wikimedia de Dominio público 


Universidad Estatal de Moscú Imagen de A. Konovalenko en Wikipedia. Licencia CC 

De entre las primeras construcciones de este clasicismo comunista cabe destacar la Torre Shújov, de 1922, construida en acero y que con sus ciento sesenta metros de altura fue el símbolo de la radio y la televisión soviéticas durante décadas; el Edificio Tsentrosoyuz, obra de Le Corbusier, gran edificio de oficinas construido en 1937 que sigue los parámetros de todos sus edificios: estructura sobre pilares coronada por grandes terrazas y enormes ventanales; el Hotel Moskvá y el proyecto para el Palacio de los Soviets, descomunal edificio que pretendía ser el más alto del mundo, desbancando al neoyorkino Empire State pero que no pasó de ser una maqueta pues su desorbitado precio y la llegada de la Segunda Guerra Mundial frustrarían su construcción. 


Ministerio de Asuntos Exteriores, Moscú Imagen de D. Jarvis en Wikipedia. Licencia CC 


Metro de Moscú Imagen de NVO en Wikimedia. Licencia CC 

Para modernizar la capital y construir el nuevo Moscú se diseña un plan integral en 1935 conocido como Plan Moscú: amplias avenidas rectas de entre treinta y cinco y cuarenta metros de ancho, como atestiguan las avenidas Tverskaia y Gorki y la plaza Ojotni Riad, se levantan edificios de al menos seis plantas, se construye el Canal de Moscú de ciento veintiocho kilómetros que unía los ríos Moskvá y el Volga, se inician las obras del metro, y se construyen edificios de apartamentos comunales conocidos como los jruschovka en honor al arquitecto pionero en este tipo de edificios, Jruschov. En estos enormes bloques de pisos destacaban la mala calidad de los materiales y las pésimas condiciones de vida de su interior. A modo de ejemplo, lo normal es que hubiera un cuarto de baño por cada diez apartamentos. 

Pero las construcciones más relevantes de la arquitectura comunista serán una serie de rascacielos en la capital rusa conocidos como las Siete Hermanas, entre los que se encuentran el Hotel Ukrania, el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Universidad Estatal de Moscú, en donde se mezclan varios estilos como el neoclásico, el Art Déco o los nuevos conceptos racionalistas. Con una altura similar a la de los rascacielos americanos, entre estas torres estaba previsto el Palacio de los Soviets, que nunca llegó a construirse, y los demás edificios tuvieron que esperar al fin de la Segunda Guerra Mundial para que empezaran a levantarse.

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